Valiente.

Hay que ser valiente cuando los tiempos y la vida lo pide, hay que tener coraje cuando realmente dañan. Entonces llegó el tiempo y tocó en la puerta del valiente sin motivo, abrió la tristeza que no le correspondía, pero encima gritó la soberbia por todo, los culpables corriendo hacia todos los lugares más inesperados repartiendo excusas, los responsables mirando a otro lado dividiendo culpas; y los verdaderos valientes miraron desde arriba susurrando: era cuestión de tiempo. La ironía siempre con sus bromas: provocando. Y por supuesto, apareció la casualidad, nadie la invitó, pero siempre aparece. Por último, la razón dio un golpetazo en la puerta y dijo: ¡la casualidad no!, la causalidad (con esa voz tan interna) que veo que aquí hay mucho valiente.

A.M.A.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s