Mirada.

Muchos estarán en mansiones llorando, otros en casas humildes y llenas de paz. Con gafas se ve también la misma realidad, sin ellas coincidimos en la misma mierda vivida. Brillar con luz después del fango, pero ahí estamos, seguimos sumergidos en una realidad que sí es la nuestra. La manipulación es el arte del cobarde, el silencio se gestiona para la paz. La mirada habla mucho más que el silencio, ni que decir de la manipulación. La mirada es paz, es cómplice de todo aquello que supimos, vivimos y nadie se atreve a ver. Aquello que no se desea y quiere, aquello que no mermará la paz. La mirada, con o sin gafas, pero con paz.

A.M.A.

Lo compro.

Te lo compro, sin duda lo compro. Con tiempos y paz, con sonrisas y calma. Los tiempos existen, es tiempo de reflexión, de estar y cuidar. De lluvia y reir, de café con lágrimas, de vino con sinceridad. Cierra los ojos que lo compro, el tiempo existe, existo… pasa la gente, el tiempo… pero lo compro. ¡Slow! Mejor así, mejor, siempre mejor. Un testigo: la lluvia.

Y…

Es cierto que ya mis armas son de papel, una piel ilusionada, una mente de color Moreno y caracter con senderos por recorrer. Alberto de raza majorera, Moreno y Alberto, la mezcla dentro y en mi piel. Desliza con un dedo y recorre senderos y piel. Cierto eso que dicen: te mereces todo aquello que hiciste a otros; habrá que ver si eso produce miedo o felicidad.En mi batalla; mi sonrisa, mi mente y mi piel: mi felicidad.

A.M.A.

Distancia.

Tampoco es tan lejos, la distancia marcada por una mentira que es kilométrica, más aún con el frío del invierno. Pasa el tiempo y sigue la distancia, cobarde porque duele. No queda tinta, se gastan las mismas rúbricas, los estados, las noches, los miedos… llegando a la meta y no importa cuánta distancia exista.

Vive.

Gestiona tus tiempos, vales, disfruta porque todos, antes o después, pasaremos por una etapa que nunca quisimos, una para bien, otra para mal. Da igual porque en ambas aprenderemos, vive, antes o después, caeremos en aquello tan bueno que imaginamos, en aquello que nunca deseamos: por eso vive. Maldita suerte con ese café, caer y llegar aquí vale la pena, vive.

Tú.

Apareces deseada, belleza, amor, ritmo, carisma, despiertas todo aquello que nadie entenderá hasta que no experimente ese momento. Tú y únicamente tú, siempre tú. Fuerza y belleza, complicidad desde que llegaste y agarraste mi mano. Siempre que mires a un lado estaré ahí, tú y siempre tú. Vive, pero siempre debes ser tú, eso es lo que te hace diferente y única. Eres tú.

Dedicado a mi hija Daniela.

Luz.

Falta en la noche para brillar y dar tranquilidad en algunas cabezas. La luz que ilumina y a la vez apaga, todo menos volver a apagarme. Jugar con cartas conocidas, aunque me falte una para la última ronda. Esa carta es la del farol, la mentira, la comodidad y la oscuridad. Me planto: repartan cartas, no juego con un farol, necesito luz.

Ventanas.

Que se cierran y se abren por interés, ya bien sea porque hace corriente, porque quieres que pase el aire, porque huele mal, porque se debe airear. Aunque también deben cerrarse para que no entre nada, ni aire, ni interés. Al final la corriente se lo lleva todo, en el agua y en el aire. No abrirlas, tampoco cerrarlas…cambio ventanas, aires sin olor a mentiras. Huele a interés, prefiero los perfumes dulces. A.M.A.