Ilustres días.

Recojo escombros del pasado y construyo un presente fundamental lleno de ilustres días. Un presente cargado de intensidad y un porvenir cierto y reconstruido, un abrazo basta para darse cuenta que sí es ahí. Una mirada habla constante, mientras que el tiempo(contando los días) sigue su proceso, un tiempo pasado que nunca volverá, eternas palabras entre los dos, las madrugadas testigos de la paz, recorrer los cuerpos desnudos en nuestra mente, nada diferencia de lo real. Un mar cada noche con un ruido diferente, pero con el mismo perfume que relaja y hechiza como tu mano cuando recorre mi piel. Esta locura es la salvación del pasado que ningún facultativo receta. Camina por el presente con los ojos cerrados sabiendo que nunca caerás, que los finales nunca son iguales y que nosotros empezamos por el final. Toma mi mano desde el final al principio. A.M.A.

¡Qué valor!

En este mundo en donde todo el mundo va a lo suyo, el egoísmo es presente y no pasado, la vida lleva un ritmo demasiado rápido para los sensatos, los cordiales y educados, el amor se compra a base de intereses personales y nunca colectivos. Vestidos de fortunas baratas y disfraces estúpidos cual si fuera un carnaval eterno. En donde la base de cualquier sociedad avanzada son los valores, juramos y perjuramos la educación en valores y sin embargo no damos ejemplo, dobles morales constantes para aparentar lo que uno no es y le gustaría ser. Quitar el disfraz a tiempo en la vida es salir de un carnaval atípico. Si hubiera mucho más amor para todo y no entendido solo como sentimiento de bienestar pasional o maripositas en el estómago, quizás las cosas marcharían a otro ritmo. La vida y el amor son dos amantes inseparables. ¿Dónde está tu yo, tu amor? A.M.A.

Mis ojos, mi mar.

Que nuestro pasado no merme el presente y que nuestro futuro incierto sea de calidad. En este intenso viaje, llegamos sin pedirlo como dije una vez…pero una vez aquí corran con esa persona fundamental, esa que llega sin esperarlo, esa que rompe los esquemas y desordena nuestro despertar para transformarlo en una sonrisa permanente. Todos juzgan y ninguno quiere ser juzgado, todos tenemos mucho que dar y pocos están dispuestos a querer recibir. Cuando el mar te hable, la luna te llame y la noche o el día formen parte de cada recuerdo: es ahí. Deberán de darse todos estos aspectos y muchos más que forman parte de esa persona fundamental. Para y respira, cierra los ojos y piensa en esa persona. ¿Tienes esa suerte o ese privilegio? Hoy frente al mar cierro los ojos y te pienso. A.M.A.

Y en la playa…

Un recuerdo no muy lejano, una luna creciente y un alisio que no hizo presencia. Un escenario ideal como dice la otra mitad. Volvamos aquella playa, a esa luna y el sonido del mar. Por un lado, el olor de aquella piel, por otro, el roce de dos caras mirando a no se qué, palabras infinitas y con calidad. Pausas, silencios a penas hubo, fugacidad en el cielo, apoyadas todas las estrellas en el balcón del cielo contemplando con tranquilidad como se daba ese escenario. La playa levantó el telón de aquellos dos protagonistas que se susurraban con el ruido del mar todo aquello que nadie sabe y sabrá: una fórmula aún por patentar. A.M.A.

A veces…

A veces buscamos la manera de tener todo y creer que así se gana. La humildad es un arma fantástica junto a la perseverancia y la ambición. Que siempre ganarán la batalla a la arrogancia, la chulería barata y la mirada con altanería. Curioso pero cierto: a veces…perdiendo se gana. Para algunos las batallas son diferentes y las riñas según cómo se cuenten varian mucho de la calidad cerebral. A.M.A.

Un 17 o 18.

Querido mundo: la paz no se negocia, por mucho que intenten boicotearme mi plenitud con una persona fundamental y sin previa prescripción, ni con pala serían capaces de hacerme un agujero en una mente tan sublime e intensa. Porque la intensidad de mañana nadie podrá vivirla como yo. Un 17 o 18… mañana será un gran día. Gracias a todas aquellas personas que hacen que hoy sea mañana…que por eso soy yo, y a ti porque mañana sea un gran día. A.M.A.

Batalla.

Entrena tu mente para que pueda ser más inteligente que la mía. Ni la fuerza, ni la estrategia es mejor que mi paz si pretendes echarme un pulso. Desarrolla la capacidad de ver más allá de un simple vencedor, por orden de prelación la mente gana siempre a la fuerza, imagínate cuando no tienes ninguna de las dos. A.M.A.

Vuelo.

En la vida te encontrarás con gente que por más que le expliques las cosas, no entienden lo kamikaze que son con el razonamiento o incluso con un ámplio abanico de sensatez. Aceptar que cada momento es único de responsabilidad y versatilidad, transparencia y lealtad a ti y a los demás. Sepan que hay gente que pierde el hilo de la cometa. A.M.A.

Camina.

Caminando la conciencia hacia el Templo pensando que los santos salvarán lo malos que han sido algunos y algunas(inclusión siempre) Una fe muy peculiar, no hay nada como disfrazarse de peregrino después de contaminar al mundo de malos actos. Primero hay que trabajarse y luego caminar con salud mental para que el Templo los reciba con los brazos abiertos, cual si fuera una aplicación que te descargas, que según te apetezca te crees merecedor o no, de ser víctima o pecador. Tristemente la doble moral de mucha gente “moderna” es así, un circo en donde caben todos y todas. Caminar un día y cojear el resto del año, perdón, joder el resto del año. Pero bueno… bajan colesterol y sudan en el tránsito. Bienvenidos al mundo de ir a pedir y repartir culpas. Menos mal que los santos están dentro del Templo y están tallados incluso de madera.A.M.A.