Hechizo.

Con el tiempo me di cuenta que hay gente que intenta crecer a costa de intentar, digo bien, intentar crecer haciendo más pequeñas a otras. Esa fuerza empleada, ese guion, el malo siempre es el espejo, ese que se puso justo al ponerte delante. Siempre que me muevo está el espejo jodiendo discutiendo con mi sombra. Sobre todo el tiempo perdido y empleado en intentar hechizar con malas artes a los demás…todo en esta vida se paga, hoy estás abajo y mañana estarás más abajo aún. Dicen que con la vara que mides, serás medido; para llegar a mi altura hay que nacer de nuevo, ya dije que mi armadura no la rompe nadie. Aprender es bueno, sobre todo cuando la patología te deja. Comprando testimonios, mintiendo a cada corazón, incluso al brujo… conmigo no puede nadie. Estoy demasiado protegido, no compro nada, tampoco a nadie. Lo mejor es no tener miedo, no deber nada y tampoco a nadie, la sinceridad es un perfume que solo usamos unos pocos, está en un estante muy alto, solo llegan personas grandes de corazón, con valores y justas. Siempre hay que ser consecuente con los intentos, porque hay gente que no llega ni con intentos. Para la diarrea mental no se pauta nada, seguir consumiendo chismes, fumar mentiras, esnifar envidia y beber mucha mierda. Si aparecen síntomas como picores, únicamente rascarse. Importante siempre mover el espejo, así no te ves, que se vean los demás…

Pensando.

Sentados compartimos, añadimos y quitamos. Sentados decidimos cómo, con quién y por qué. Sentados dejamos los problemas y decidimos caminar: algunos opinan que es una locura, otros dicen que la peor locura es no vivir. Al final… seguimos sentados, pero esta vez compartiendo y viviendo. Pensando que ahora sí.

A.M.A

Aún así…

Sabía que no eras, que no eras para mí, que las versiones se MANIPULAN, igual que en el pasado, presente y pobre futuro. Aún así…no lo acepté. Ahora únicamente toca esperar, respirar y que…las herramientas siempre están, lo complicado es usarlas en su debido momento. No saco clavos y tampoco alcayatas. No taladro cerebros y tampoco tapo corazones.

Rompecabezas.

Roto y riendo, dejar la rabia y el odio aparte. En la foto y en la lágrima siempre presente. La galería está llena de falsas apariencias, tiempo al tiempo, respira y mira alrededor. Ahora toca presentar sonrisas, paz, y madurez. Romper apariencias, romper recuerdos, pero nunca romper la cabeza; loco de paz, de mirada sensata y de senderos con colores: como la verdad, la atención y el tiempo. Tiempo al tiempo.

A.M.A

Valiente.

Hay que ser valiente cuando los tiempos y la vida lo pide, hay que tener coraje cuando realmente dañan. Entonces llegó el tiempo y tocó en la puerta del valiente sin motivo, abrió la tristeza que no le correspondía, pero encima gritó la soberbia por todo, los culpables corriendo hacia todos los lugares más inesperados repartiendo excusas, los responsables mirando a otro lado dividiendo culpas; y los verdaderos valientes miraron desde arriba susurrando: era cuestión de tiempo. La ironía siempre con sus bromas: provocando. Y por supuesto, apareció la casualidad, nadie la invitó, pero siempre aparece. Por último, la razón dio un golpetazo en la puerta y dijo: ¡la casualidad no!, la causalidad (con esa voz tan interna) que veo que aquí hay mucho valiente.

A.M.A.