Tú.

Apareces deseada, belleza, amor, ritmo, carisma, despiertas todo aquello que nadie entenderá hasta que no experimente ese momento. Tú y únicamente tú, siempre tú. Fuerza y belleza, complicidad desde que llegaste y agarraste mi mano. Siempre que mires a un lado estaré ahí, tú y siempre tú. Vive, pero siempre debes ser tú, eso es lo que te hace diferente y única. Eres tú.

Dedicado a mi hija Daniela.

Luz.

Falta en la noche para brillar y dar tranquilidad en algunas cabezas. La luz que ilumina y a la vez apaga, todo menos volver a apagarme. Jugar con cartas conocidas, aunque me falte una para la última ronda. Esa carta es la del farol, la mentira, la comodidad y la oscuridad. Me planto: repartan cartas, no juego con un farol, necesito luz.

Ventanas.

Que se cierran y se abren por interés, ya bien sea porque hace corriente, porque quieres que pase el aire, porque huele mal, porque se debe airear. Aunque también deben cerrarse para que no entre nada, ni aire, ni interés. Al final la corriente se lo lleva todo, en el agua y en el aire. No abrirlas, tampoco cerrarlas…cambio ventanas, aires sin olor a mentiras. Huele a interés, prefiero los perfumes dulces. A.M.A.

Pecado.

La norma es el amor, el respeto y el valor. El amor, la bandera en ese mástil llamado sentimiento. El respeto, la cartera que sacamos y que nunca queremos que nos falte. El valor, que cada uno tiene y merece; y que solos unos pocos saben darnos y dar.

Interpretar.

Dar valor a algo que no tiene, jugar con maldad por no saber ser o estar. Y si lo que crees no es, y si en vez de vomitar pobreza, respiraramos madurez. Un microondas sin enchufe, una cafetera sin agua, una mentira sin sentido, una vida llena de interpretaciones y por ende vacía, como esa última caja que no utilizas en la mudanza, vacía. A veces mi silencio está lleno de respuestas, interpretar el silencio por favor.

Pasos.

Camina, mira a tu alrededor, presta atención a lo que viene, a lo que está, a lo que fue. El fuego del recuerdo,  el hielo del adiós, camina sin recuerdo, sin adiós, camina y proyecta en el mar, en el cielo que nadie miró…hay un pequeño hueco en ese lugar que solo ven los ojos sin dolor. Pasos encima del mar, con equilibrio y razón, pasos hacia un horizonte con o sin razón. Camina y con pasos firmes hasta ese color: hay luz, hay presente, no hay razón.

Títeres.

Una sociedad aún en estamentos, dividida y sin memoria. Olvidada y afortunadamente con jurisprudencia. Libres a ratos, aparentar la modernidad en cabezas de siglos pasados, que posiblemente fueran más avanzadas que las de ahora. Disfrazar una sociedad a base de manipulación y de seguir como rebaños a la mayoría, así son algunos de modernos. Con verlos vestir tan modernos y con tanto chispazo en el cerebro y en el corazón. El problema es que estudiarse a uno mismo es un arte al que nadie está dispuesto, eso sí, para estudiar a los demás y meterlos en probetas…enseguida se ponen una bata.

Granizo.

Meditando, recordando momentos, aquellas miradas furtivas, despedidas con ese café recién hecho, tu tristeza que se calma con una mano en la noche. Digo que todo se resume a esos besos, un granizo que saborea y es testigo de aquellos momentos, sé que miras al cielo como yo, todos los días sale el sol, pero el granizo fue testigo y cómplice.